¿Qué es la inducción de Resistencia?

La inducción de resistencia en cultivos agrícolas consiste en estimular el sistema inmune de las plantas mediante la aplicación de sustancias llamadas inductores de resistencia, que pueden ser de origen biológico, químico o físico. Estos inductores activan diversas rutas metabólicas en las plantas que les permiten detectar, reconocer y responder a los agentes patógenos que las atacan, como hongos, bacterias, virus, nemátodos o insectos.

Los inductores de resistencia no tienen una actividad directa sobre los patógenos, sino que actúan sobre las plantas, preparándolas para hacer frente a posibles amenazas.

Beneficios de usar inductores de resistencia:

  • Mayor tolerancia al estrés: Los inductores de resistencia ayudan a las plantas a superar las condiciones adversas del ambiente, como la sequía, el calor, el frío, la salinidad o la asfixia radicular, que pueden debilitar su sistema inmune y hacerlas más susceptibles a las enfermedades.
  • Mayor calidad y rendimiento: Los inductores de resistencia también tienen propiedades bioestimulantes, es decir, que favorecen el crecimiento y el desarrollo de las plantas, mejorando la floración, el cuajado, el tamaño, el color, el sabor y el contenido de nutrientes de los frutos, así como la resistencia al transporte y al almacenamiento.
  • Menor impacto ambiental: Los inductores de resistencia reducen la dependencia de los pesticidas químicos, que pueden tener efectos negativos sobre la salud humana, la fauna, la flora y los recursos naturales como el agua y el suelo. Además, los inductores de resistencia pueden ser compatibles con otras estrategias de manejo integrado de plagas y enfermedades, como el control biológico, el control agronómico, el control físico y el control genético.

Para aplicar los inductores de resistencia en cultivos agrícolas de forma eficaz, es importante conocer los fundamentos de la interacción entre las plantas y los patógenos, así como los mecanismos de defensa que se activan en las plantas. Estos mecanismos se pueden clasificar en dos tipos:

Resistencia sistémica adquirida (RSA)

Es el mecanismo de defensa que se activa cuando la planta detecta la presencia de un patógeno mediante receptores específicos en la superficie de las células. Esto desencadena la liberación de calcio citosólico, que provoca el cierre estomático, y la producción de ácido salicílico, que es una fitohormona que se transloca por toda la planta y activa la expresión de genes de defensa que codifican para proteínas relacionadas con la patogénesis (PR), como quitinasas, glucanasas, peroxidasas y fitoalexinas. Estas proteínas tienen propiedades antimicrobianas y degradan las paredes celulares de los patógenos, impidiendo su avance. La RSA se puede inducir mediante la aplicación de inductores químicos, como el ácido salicílico, el jasmonato, los brasinoesteroides, los fosfitos, el ácido gama-aminobutírico (GABA) y la proteína harpin, entre otros.

Resistencia sistémica inducida (RSI)

Es el mecanismo de defensa que se activa cuando la planta establece una relación simbiótica con microorganismos benéficos del suelo, como las rizobacterias promotoras del crecimiento vegetal (PGPR, por sus siglas en inglés). Estos microorganismos compiten por los nutrientes con los patógenos, producen antibióticos, sideróforos y enzimas, y estimulan la producción de jasmonato y etileno en la planta, que son fitohormonas que también activan la expresión de genes de defensa y la síntesis de proteínas PR. La RSI se puede inducir mediante la aplicación de inductores biológicos, como el quitosano, los glucanos, la quitina, quitosano y las PGPR, entre otros.

Espero que esta entrada te haya sido útil para comprender los principios y las prácticas de la inducción de la resistencia vegetal, una herramienta innovadora y sustentable para el manejo de plagas y enfermedades en la agricultura. Si quieres saber más sobre este tema, te invito a que formes parte del curso «Estrategias de Bioestimulación en Cultivos Agrícolas» El curso está estructurado en 5️⃣ módulos para que tengas las bases agronómicas suficientes para lograr un enfoque fisiológico de bioestimulación aplicada en tu cultivo.

 

Fuente consultada:

  • Webinar SMEAP: «Inducción de Resistencia en Cultivos Agrícolas» por Agr. Hugo Blancas (2024).
  • Artículo: “Induction of plant resistance to pests and diseases by microorganisms” por M. A. B. Rego et al. (2018).
  • Artículo: “Induction of systemic resistance in plants by biochar, a soil-applied carbon sequestering agent” por S. Elad et al. (2010).
  • Artículo: “Induced resistance in plants against insects and diseases” por C. M. J. Pieterse et al. (2009).

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