La inducción de resistencia en cultivos agrícolas consiste en estimular el sistema inmune de las plantas mediante la aplicación de sustancias llamadas inductores de resistencia, que pueden ser de origen biológico, químico o físico. Estos inductores activan diversas rutas metabólicas en las plantas que les permiten detectar, reconocer y responder a los agentes patógenos que las atacan, como hongos, bacterias, virus, nemátodos o insectos.
Los inductores de resistencia no tienen una actividad directa sobre los patógenos, sino que actúan sobre las plantas, preparándolas para hacer frente a posibles amenazas.
0 Comments