La agricultura protegida supone un cambio completamente radical en la manera de producir respecto a campo abierto. Y no se trata de cualquier cambio, sino de un cambio profundo de los paradigmas.

Por tal motivo, cuando se le da un invernadero a un productor que toda su vida ha producido a campo abierto, estimo que la posibilidad de fracaso ronda el 80 por ciento, lo que no es poca cosa. Este es un gran problema.

Aunque se trate de producción agrícola, hay muchos puntos que difieren entre producir en invernadero y producir a campo abierto. El problema es que se llega a suponer que un agricultor puede dar el brinco solo.

Y no, resulta que se requiere de mucho acompañamiento técnico durante al menos el primer ciclo de cultivo, pues de lo contrario hay demasiado factores que pueden hacer que el proyecto fracase rápidamente.

Esta es la explicación de porqué hay tantos invernaderos abandonados por todo el país. En su momento el gobierno dio apoyos a manos llenas, y los agricultores podían hacerse con invernaderos pequeños para su sustento.

Varios años más tarde es común en varias regiones del país encontrar esos invernaderos en ruinas, completamente abandonados porque los productores no supieron cómo sacarles provecho.

Faltó que la capacitación técnica estuviera incluida, pues es la base medular para que un proyecto que involucre estructuras y técnicas de la agricultura protegida funcione como debe ser. Hay que ser consciente de esto.

Categorías: Opinión

1 comentario

fernandor rojas sasari · 26/02/2021 a las 14:04

quisiera capacitarme con ustedes

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